Llámame por tu nombre

Llámame por tu nombre

Oct. 27, 2017 IT. BR. FR. US. 130 Min.
Tu voto: 0
7.9 15 votos
¿Sucedió algo?

Video trailer

Director

Reparto

Timothée Chalamet isElio Perlman
Elio Perlman
Michael Stuhlbarg isSamuel Perlman
Samuel Perlman
Amira Casar isAnnella Perlman
Annella Perlman
Elena Bucci isArt Historian 1
Art Historian 1

Sinopsis

Elio Perlman (Timothée Chalamet), un joven de 17 años, pasa el cálido y soleado verano de 1983 en la casa de campo de sus padres en el norte de Italia. Se pasa el tiempo holgazaneando, escuchando música, leyendo libros y nadando hasta que un día el nuevo ayudante americano de su padre llega a la gran villa. Oliver (Armie Hammer) es encantador y, como Elio, tiene raíces judías; también es joven, seguro de sí mismo y atractivo. Al principio Elio se muestra algo frío y distante hacia el joven, pero pronto ambos empiezan a salir juntos de excursión y, conforme el verano avanza, la atracción mutua de la pareja se hace más intensa. Llámame por tu nombre

Critica:

Cuando toda la crítica y el público se rinden en elogios hacia una película, a mí me echa atrás. Este año que por diversas cuestiones no puedo disfrutar del Festival de San Sebastián tanto como en años anteriores he sido muy cuidadoso en elegir dos películas, las únicas que veré. Una de ellas, tenía que ser la que para la gran mayoría de críticos y afortunados que la han visto en diversos festivales está siendo la película del año: ‘Call Me By Your Name’.

La película cuenta la historia de amor entre Oliver, un joven estudiante que pasa un verano junto a una familia italiana, y Elio, el hijo de esta familia. De una forma totalmente sutil, con miradas, pequeños gestos y un guion al servicio de un amor que traspasa la pantalla, el espectador se enamora junto a ellos de esta relación sobre la que habla ya todo el mundo. Ha pasado por Melbourne, Sundance, Berlín, Toronto… y ahora San Sebastián. Trata de buscar una crítica negativa, ya llegarán por los tristes de siempre, y no encontrarás ninguna.

Como película no encontraremos novedades en ningún lado. Seamos sinceros, hay miles de películas con más derroche técnico, planos más originales y que aportan una revolución mayor al mundo del cine. Lo que hace diferente a ‘Call Me By Your Name’ no es su forma de estar rodada, la película consigue crear uno de esos amores que no se quedan en la pantalla, inundan el corazón del espectador y se van con él una vez que ha abandonado la sala. Es una de esas películas eternas, y eso que todavía no se ha estrenado en salas de cine.

Comienza de forma muy muy pequeñita pero no para de crecer en ningún momento. La evolución es continua, pero lógica y totalmente coherente, se cocina a fuego lento, como los mejores guisos. Llega hasta tal punto ese crecimiento que como espectadores nos caemos rendidos al final igual que los propios personajes. Es sensual, emotiva, especial, inocente, vulnerable, potente, poderosa, brillante… No podría escatimar en elogios hacia esta película que ya es un clásico sin haberse estrenado y que está llamada a ser una película de culto.

Como gran virtud, ‘Call Me By Your Name’, la película, consigue redondear de forma mucho más eficaz que el libro la historia de amor. En la novela de André Aciman falta concreción, sobran elementos y faltan otros que nos sitúen realmente en el tiempo y el lugar que narra la cinta. El guion de Luca Guadagnino (director también), James Ivory y Walter Fasano, elimina toda la paja, hace crecer la historia con pequeñas pinceladas que nos transportan al momento histórico y le aporta la vivacidad y rapidez de la que carece en ciertas ocasiones la obra de Aciman.

Es de agradecer también que el guion no haya omitido los grandes momentos de la novela. Especialmente interesante es el tercio final, muy diferente a la novela, pero que sigue manteniendo los momentos álgidos de la misma. La charla final que mantiene el personaje de Timothée Chalamet con su padre, Michael Stuhlbarg, es absolutamente impresionante. Me podría arriesgar y decir que es la mejor escena de toda la película.

En el plano actoral, Armie Hammer aporta la parte sensual a la cinta, y su actuación enamora. Pero si hay alguien que se destapa como toda una revelación, se come la pantalla y al resto del reparto es el joven Timothée Chalamet. El joven actor resiste sobre sus hombros todo el peso emotivo de la película. No haré spoiler, pero el plano fijo de los títulos de crédito bien merece un Óscar. El juego de miradas y gestos entre los dos es una delicia difícil de rechazar.

Es tan veraz la cinta que uno no puede resistirse a querer verla una vez más. En el pase al que pude asistir en el Zinemaldia escuché a varios espectadores que comentaban que ya habían visto la película y que estaban allí repitiendo experiencia, y pagando su correspondiente entrada. Tras verla, uno entiende cómo la cinta sobrevive en uno mismo, tanto que no pude dejar de pensar en sus paseos en bicicleta, sus paisajes, sus diálogos, sus melocotones, su sencillez y su vivacidad durante horas. Simplemente, brillante, apabullante, imprescindible.

Me voy a repetir, pero para concluir no puedo hacerlo de otra manera. Si todo el mundo habla de ‘Call Me By Your Name’ es por algo, es por derecho la mejor película del año. La cinta que ha recibido el aplauso más estruendoso y duradero de todas aquellas películas que he visto estos últimos tres años en el Zinemaldia. Es una obra maestra, y sin haberse estrenado todavía es ya un clásico y una película de culto.

Lo mejor: Consigue traspasar la pantalla, es uno de esos amores de película que durarán generaciones y generaciones.

Lo peor: Que habrá que esperar a febrero para volver a verla cuando se estrene en cines.

Título original Call Me by Your Name
Calificación de IMDb 8.1 74.418 votos
Calificación de TMDb 8.3 1352 votos

Títulos similares