Elvis y Nixon

Elvis y Nixon

La historia real que no creerás en absoluto... Mar. 22, 2016 US. 90 Min.
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Director

Liza Johnson
Director

Reparto

Kevin Spacey isRichard Nixon
Richard Nixon
Michael Shannon isElvis Presley
Elvis Presley
Alex Pettyfer isJerry Schilling
Jerry Schilling
Colin Hanks isEgil Krogh
Egil Krogh
Evan Peters isDwight Chapin
Dwight Chapin
Tate Donovan isH.R. Haldeman
H.R. Haldeman
Sky Ferreira isCharlotte
Charlotte
Tracy Letts isJohn Finlator
John Finlator

Sinopsis

Richard Nixon recibió a Elvis Presley en el Despacho Oval de la Casa Blanca el 21 de diciembre de 1970. ¿El motivo? Al parecer, a Elvis se le metió en la cabeza que quería tener una placa de agente federal para poder luchar contra la drogadicción en su país, y los asesores de Nixon pensaron que no había problema en conceder tal deseo, a cambio de unas fotografías que podrían mejorar la imagen pública del presidente, a quien el Rey del Rock & Roll obsequió con un revólver de coleccionismo. Elvis y Nixon

Critica:

Una reunión, una foto atestiguada y 36 horas previas para la libre imaginación, sin freno ni contemplaciones, de lo que pasó en ellas.
Una entrada psicodélica para el sr. puma y el sr. tigre, un seis y un ocho que caminarán juntos en esta excéntrica aventura donde el rey quiere una insignia, pero no una cualquiera -ya tiene a montones- sino una federal que le permita orientar a su amado país para que vuelva a la ruta del honor y el respeto pues, sólo siendo un agente federal encubierto, de la sección de narcóticos, podrá ayudar a los jóvenes a evitar el comunismo, a rechazar las drogas y a estar orgullosos de los ideales de esa gran nación a la que pertenecen.
Y todo ello se lo dirá, en su momento, a Richard Nixon, presidente de los Estados Unidos, una vez lea su carta, entregada a mano a las puertas de los jardines de la Casablanca, cuando el célebre mandatario ose disponer de la reunión pertinente, indispensable para los intereses de ambos; mientras, inventiva sin tope ni miramiento en su locuacidad cómica, por tiempos patética y triste, para escenas agudas e irónicas de descabellada ruta, sin vergüenza alguna, en la desfachatez de su contenido, para rellenar ese día y medio que queda hasta tan decisivo momento.
Destartalada, graciosa, humillante, estrafalaria…, “hay que aferrarse a los sueños”, por absurdos y desquiciados que éstos resulten, pues se trata de Mr. Presley ofreciéndose voluntario para trabajar por el bien de su país ¡cómo negarse a tan altruista y desatinado ofrecimiento!
Juega con el demencial disparate de planteamiento, de forma inteligente y pícara, astucia dialogada para esa extravagancia de objetivo cuya propuesta cuenta con un fresco y osado ritmo, arropado por una magnífica y variada música -de alternancia en género, según los sentimientos de la figura protagonista-, que corona un peculiar cuadro loco, esperpéntico, burlón, de inevitable chachondeo para representar esa sátira humorística de cómo podrían haber sido los hechos, que se corona con esos eternos e irrisorios minutos en el despacho oval, donde el sinsentido y descaro toman el mando.
Da igual que Michael Shannon se de de bruces interpretando a Elvis Presley, da igual que Nixon y Kevin Spacey -gran actor, de reconocido talento- sólo compartan la forma del pelo, da igual que parezca una historieta de chiste del club de la comedia, da igual que se manipule con atrevimiento e insolencia pues, respira una carismática presencia cuyo sarcasmo lo inunda todo; fortuito atropello para unas altas esferas representadas por dos hombres, de enorme poder y tontería, que unidos, podían conformar el incoherente e ilógico guión dibujado.
Exageración narcisista, de personajes históricos e influyentes, que compartían mucho en común a pesar de su, en principio, más que probable antagonismo, distancia formal que se ve reducida a charla de colegas distentida y relajada, donde ambos confiesan su deseo de cambiar el mundo, de marcar la diferencia y de enderezar a los corrompidos débiles.
Ninguno de ambos acabó bien su reinado pero, mientras tanto, tenemos un imaginado biopic divertido y ocurrente que posee momentos de sinceridad aplastante, accidentada marcha que roza lo penoso e insultante, a la vez que te mofas de la charanga montada.
Ingeniosa y breve historieta que fantasea, con guasa y coña, sobre la incógnita de lo que pudo haber dado de si aquel encuentro y sus preparativos; caricatura curiosa y simpática/bromista y payasa.
Elvis & Nixon, bufones de si mismos.

Lo mejor; un bromista guión que no tiene compasión por sus personajes.
Lo peor; las caracterizaciones son de pena.

Título original Elvis & Nixon
Calificación de IMDb 6.4 10.903 votos
Calificación de TMDb 5.8 180 votos

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